Las casas donde Joaquín El Chapo Guzmán hizo pasadizos secretos para el trasiego de droga, lucen abandonadas y sin vigilancia de parte de autoridades de la Procuraduría General de la República, sin embargo, el negocio de venta de droga sigue.
En los domicilios donde alguna vez hubo lujos, ahora, indigentes venden cocaína, mariguana y henroína. Los indigentes y la pandilla de nombre Sur 13, una de las agrupaciones màs peligrosas en Tijuana, son ahora dueños de las casas. Fuente: Expediente Noticias
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